Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2026

"Perdón al aire"

Hoy te sentí; no te vi ni te escuché, pero estabas cerca. No hablábamos, solo sabíamos que los dos nos dábamos cuenta de estar ahí. Sentí ese dolor de nuevo y te pedí perdón, pero de nada servía, pues mi error ya estaba hecho. Mi negación era imborrable y el deseo de cambiar una decisión estaba presente; esa idea no salía de mí, por más que la despreciaba. Dormí sintiendo dolor y arrepentimiento. Soñé que regresaba a cuando aún nos queríamos, sin saber el porqué, cuando sentíamos devoción, o eso creía, pues nunca entendí ese sentir viniendo de ti. Esta vez era diferente: te dejaba ver mi sangre, la absorbías y nos ahogábamos mutuamente, hasta que desperté a una realidad azul en la que me di cuenta de que ya no podría regresar ese vínculo que detuve… te pedí perdón por detenerlo, pero nunca me salieron las palabras. Te pedí perdón por una mala decisión de la cual nunca te enteraste. Te pedí perdón por tantas cosas que nunca salieron de mí, que nunca podrías haber escuchado, pues aún no ...

"Ilusión de sobriedad"

Hoy diría que estoy mejor, o eso creo, por fin pudiendo dejar aquello que me causaba sosiego, confusión y dolor, regresando a una versión de mí en la que al fin logro pensar. Al fin vuelvo a sentir, sin saber qué sentir: enojo, tristeza o calidez, pensando si tal vez estaba destinada a sufrir o yo desencadené mi mal, al pensarlo diría que lo hice, dándome cuenta de que pongo mi vida ante una ilusión, una ilusión que me ha hecho me ha hecho llorar sangre, vomitar mis órganos, perforar mi vientre y sacar mi corazón, una ilusión que, ante la negativa de ella, me ahogaré, y la aceptación me comerá por dentro y acabará mi vida, una ilusión que se siente como la mejor pesadilla y la peor realidad. Solo una idea aterradora, coincidencias absurdas y miedo a la realidad. Soy capaz de percibir que debo dejar esa desilusión; sin embargo, aún no sé cómo hacerlo y salir ilesa. Aún no encuentro un camino para hacerlo. Si dejara de aferrarme a la ilusión de mi redención, no sabría cómo seguir adelant...